Argentina da una paliza a Brasil y se venga de las palabras de Raphinha

La última edición de la guerra futbolística entre Argentina y Brasil tuvo un solo vencedor, y no fue el país que esperaba Raphinha. El delantero brasileño, quien había calentado el ambiente antes del partido asegurando que “le darían una paliza” a Argentina, vio cómo su selección era triturada por un contundente 4-1 en el Monumental. Con este resultado, la Albiceleste no solo se llevó los tres puntos, sino que les dio una lección a los brasileños, especialmente al provocador Raphinha, quien terminó con la boca cerrada tras el pitido final.
El partido: una humillación para Brasil
Argentina no solo ganó, sino que dejó claro que no necesita de palabras vacías para imponer su poder. Con goles de Julián Álvarez, Enzo Fernández, Mac Allister y Giuliano Simeone, la selección dirigida por Scaloni humilló a los brasileños, dejándolos sin argumentos. El 4-1 fue tan claro como el dominio de la Albiceleste durante todo el encuentro. Argentina dominó de principio a fin, mientras que Brasil, a pesar de las bravatas, nunca estuvo a la altura. Si el fútbol se mide por goles, este fue un baño de humildad para Raphinha y los suyos.
Las palabras de Raphinha: una motivación para Argentina
El delantero del Leeds United se encargó de poner la chispa antes del partido, pero lo que no esperaba era que sus palabras fueran directamente al vestuario argentino y motivaran aún más a los jugadores. Según Leandro Paredes, el mensaje de Raphinha se viralizó rápidamente en el grupo de WhatsApp de la selección. “Apenas habló, lo pasaron al grupo”, comentó Paredes, quien agregó que esas declaraciones fueron como gasolina para la motivación argentina. “Obviamente que aportó su condimento a un partido como este”, dijo Julián Álvarez, quien también dejó claro que Argentina, más allá de la provocación, fue humilde en su enfoque y salió con la única intención de ganar.
La respuesta de los jugadores argentinos
A pesar de la derrota humillante, Raphinha intentó excusarse diciendo que sus palabras fueron malinterpretadas. Pero la respuesta de Argentina fue clara: “Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer, nunca le faltamos el respeto a nadie”, afirmó Rodrigo De Paul, quien dejó claro que las provocaciones de Raphinha solo reforzaron el carácter de la selección. Para Argentina, el fútbol es más que palabras; es trabajo, dedicación y respeto.