¿Quién es Víctor Madera? El médico deportivo de Quirón que se "lucra" comprando "palacios" en ruinas

Víctor Madera
Víctor Madera

No es común encontrar a un médico deportivo que sea también un referente del sector hospitalario privado, un empresario inmobiliario con más de 80 cargos societarios, y un apasionado restaurador de palacios en ruinas. Pero eso es precisamente lo que representa Víctor Madera Núñez, el actual CEO de Quirónsalud y uno de los empresarios más singulares del panorama español.

Su última adquisición ha sido el Palacio de Celles, en Siero (Asturias). Un edificio barroco que lleva años cerrado y que Madera planea transformar en un “espacio multidisciplinar” accesible para la ciudadanía, pero manteniendo intacta su fachada histórica. Una estrategia que ya ha aplicado en otros rincones del país, siempre con un enfoque dual: preservar el pasado, proyectar futuro.

De la medicina deportiva al imperio hospitalario

Asturiano de nacimiento y formado en medicina deportiva en Estados Unidos, Madera inició su carrera en la gestión de hospitales vinculados a la Cruz Roja y luego en centros privados como el María Cristina de San Sebastián. Pero su gran salto llegó cuando fundó Ibérica de Diagnóstico y Cirugía, empresa que absorbió numerosas clínicas privadas concertadas con la sanidad pública. Una maniobra que levantó ciertas críticas por la creciente presencia de lo privado en la sanidad pública.

Posteriormente vendió la compañía al grupo Capio y asumió la presidencia de su división sanitaria. En 2014, adquirió Quirónsalud, el mayor grupo hospitalario privado de España, y lo vendió dos años después a Fresenius Medical Care, operación que le reportó acciones valoradas en más de 400 millones de euros. Desde 2023, ha vuelto a liderar la compañía como director general.

Rehabilitador de ruinas... con buen gusto

Alejado del foco mediático durante años, Madera ha sido más noticia últimamente por sus movimientos en el mercado inmobiliario patrimonial. En Asturias ha restaurado o adquirido joyas arquitectónicas como el palacio de Trenor en Figueras, el de los condes de Donlebún en Barres, o la Villa Excelsior en Luarca. En todos los casos, mantiene una premisa clara: conservar la esencia estética exterior mientras adapta el interior a nuevos usos, a menudo de lujo.

El modelo se repite también fuera del Principado. En Madrid, es propietario del edificio en el número 2 de la Plaza de la Independencia, frente a la Puerta de Alcalá, que podría convertirse en apartamentos de alto standing. Y en Extremadura, está desarrollando cuatro proyectos turísticos en entornos naturales, con una previsión de generar unos 200 empleos.

Un perfil poco convencional… y con muchos frentes

Según el BORME, Madera aparece vinculado a 87 cargos empresariales, tanto en el sector salud como en el inmobiliario y farmacéutico. Algunas de sus sociedades más activas son Global Hattina, con activos superiores a los 30 millones, y Bridge Health, de perfil más sanitario.

También ha tenido participación en empresas relevantes como Laboratorios Indas, Attindas Hygiene Partners, Caser Servicios de Salud y la Fundación Jiménez Díaz. Su diversificación le ha llevado incluso a figurar en la lista Forbes de los 100 españoles más ricos en 2021, aunque un año después desapareció del ranking.

 Palacios, hospitales... y una parte de Menorca

A su pasión por los edificios históricos se suma otra particularidad: Víctor Madera posee el 1,5% del suelo de Menorca, incluyendo fincas como Santa Anna de Ciutadella, Binidelfà, Son Vivó o incluso la Illa d’en Colom. También es propietario de terrenos en Formentera y Cáceres, como la finca Valero, dentro del Parque Nacional de Monfragüe.

 ¿Filantropía o inversión estratégica?

Aunque muchos ven en estas restauraciones una apuesta por el rescate del patrimonio cultural, otros señalan que también hay un claro componente de lujo, exclusividad y rentabilidad inmobiliaria. Sin duda, Madera ha sabido combinar sensibilidad estética, visión empresarial y un olfato excepcional para los activos con historia.

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